lunes, 13 de julio de 2015

CHILE - ARGENTINA 2008 Huellas del Beagle: Chile mantiene en sus fronteras 106 mil explosivos


Diario "Clarín". Buenos Aires, 17 de agosto de 2008

Huellas del Beagle: Chile mantiene en sus fronteras 106 mil explosivos


Son minas antipersonales, en 168 zonas de la Cordillera. Deben desactivarlas antes del 2012. Pero informes chilenos revelan que no se llega. Relato desde un campo minado, a 30 años del conflicto.

El temporal retumba en el Estrecho de Magallanes. La barcaza que llega al lado chileno de la isla de Tierra del Fuego se sacude como una cáscara de nuez, pero logra anclar. Baja la compuerta y libera una docena de autos y camiones con mercaderías para la isla. La maniobra es intensa, porque el viento es de 120 kilómetros por hora. Las playas de Bahía Azul confunden a los visitantes, porque un cartel los saluda: "Bienvenidos a Chile" y otro los asusta: "Peligro, Campo Minado". Fueron colocados a dos metros de distancia y recuerdan la crispación que se vivió hace 30 años, cuando casi estalla la guerra con Argentina.

Todavía hoy, Chile tiene sus fronteras minadas. No desactivó 106.894 minas, que están desparramadas en 168 campos, al norte y al sur de la Cordillera de los Andes. Perú, Bolivia y Argentina son los tres países que limitan con esas barreras, herencia de la dictadura de Augusto Pinochet, pero amenaza vigente para la población civil.

El paso de los enviados de Clarín es advertido por un lugareño: "No se salgan de la ruta, porque si se adentran, corren serios riesgos". Pero hay que salirse y al menos sortear un alambrado caído para poder fotografiar y tomar nota de los carteles que confirman la presencia de esos artefactos, diseñados para diezmar a las tropas de desembarco.

En la Bahía Azul, las señales de alerta son rojas y verdes. Están en español, inglés y alemán, pero todas advierten lo mismo: que avanzar significa perder la vida o quedar mutilado. Un matrimonio de viajeros italianos pregunta desde la banquina: "¿Esto de las minas no será un invento para tener a raya a los argentinos?". Los informes oficiales son menos incrédulos: las minas están, son 3.636 en la zona costera y pueden explotar.

La constatación puede hacerse en la página Web de la Oficina para el Desarme de las Naciones Unidas. Allí está el Informe de Transparencia de la Comisión Nacional de Desminado Humanitario (CNDA) que creó Chile para cumplir con la Convención de Ottawa, que prohíbe el uso y la producción de minas antipersonales y ordena destruírlas.

Si se cruzan los datos, puede deducirse que Chile no llegará a desminar su territorio para el año 2012, como indica su compromiso original, y que necesitará una prórroga para llegar al objetivo. En 2002, Chile declaró tener 122.661 minas en zonas de frontera. Al año siguiente las contó mejor y reportó 123.443.

Para el año 2005, el país trasandino mejoró el ritmo del desminado, porque dijo tener instaladas 119.347 minas y menos cantidad en 2006: 117.108, según los documentos a los que accedió Clarín. El año pasado, el reporte chileno habló de 112.449 minas, mientras que en mayo último se notificó a la ONU la cifra actual, 106.894. Pasado en limpio, desde 2002, sólo 15.767 minas fueron encontradas, extraídas del suelo y anuladas en su capacidad de daño. Representan el 12,8 por ciento del total. Y quiere decir que el trabajo está lejos de completarse.

Marcela Ríos, oficial de Gobernabilidad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, considera que "el proceso de desminado está en marcha y muy bien porque existe un fuerte compromiso del Estado de Chile y se han aumentado los recursos para hacerlo". Sin embargo, estima que "a pesar del fuerte impulso, es improbable que se cumpla con la meta del 2012 y quizás sea necesario extender dicho plazo".

El trabajo, sobre todo aquí, en el Sur, se dificulta por las condiciones climáticas (los expertos pueden trabajar sólo tres semanas al año) y los costos operativos. Poner una mina cuesta entre 50 y 200 dólares. Sacarla sale mucho más: 1.000 dólares. Hay países que hacen los dos trabajos: el negocio de la guerra y el negocio de la paz.

Las minas que se destruyeron más rápido fueron las que estaban almacenadas, el triple de las que permanecen activas. Según la Comisión de Desminado de Chile, en agosto de 2003 se completó la destrucción de las 300.039 que había en stock. Sólo se quedaron con un puñado para entrenamiento.

De las planillas documentales obtenidas por Clarín, también puede ponerse atención en las fechas de colocación de los explosivos. De ese ejercicio, salta un vínculo inmediato entre la instalación de campos minados y momentos clave en la Argentina gobernada por los militares. La mayoría de las minas fueron colocadas entre 1978 y 1979, cuando el conflicto por el Beagle estaba latente, y entre 1981 y 1983, cuando se produjo la guerra de Malvinas y el ocaso de la dictadura argentina.

"Hoy Chile está conforme con su statu quo territorial y no tiene reclamaciones pendientes con sus vecinos. Por lo tanto, su gran objetivo no es ofensivo, sino defensivo. Para materializar su defensa, ha escogido una estrategia disuasiva", aclaró la Comisión de Desminado en su página Web.
Del lado argentino, el ministro Gustavo Ainchil, de la Dirección de Seguridad Internacional, Asuntos Nucleares y Espaciales, explicó que Chile "no ha incrementado su gasto en Defensa, sino que lo mantiene constante, y eso es bueno, porque quiere decir que no está en una carrera armamentista".

Consultado sobre un posible pedido de prórroga de Chile, el funcionario dijo que la Cancillería "no pondría reparos", siempre que las tareas no se paralicen.

No se paraliza la barcaza que viene ahora hacia el lado chileno de la isla de Tierra del Fuego. Se bambolea como una hamaca. Pronto abrirá su boca de acero y soltará autos, camiones y acoplados, provenientes de la zona patagónica del continente. El Estrecho de Magallanes nunca se queda quieto, ni siquiera al tocar la playa de la Bahía Azul. Sabe que a unos pocos metros de allí, no sólo sus olas pueden provocar un estruendo.

Para volver a Ushuaia hay que pasar por San Sebastián, donde están los puestos de control fronterizo. A la vera de la ruta aparecen ovejas, zorros y guanacos. La nota está por terminar, pero, de pronto, una nueva advertencia: en San Sebastián hay otros cuatro campos minados. Activos.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX



Secuelas de la dictadura de Pinochet

Chile tiene 122.900 minas en la frontera con la Argentina

Según un informe del gobierno trasandino

COMODORO RIVADAVIA.- La dictadura de Augusto Pinochet podría haber dejado también secuelas en la frontera argentino-chilena: el senador nacional por Chubut Marcelo Guinle (PJ) presentó la semana pasada un pedido de informes al gobierno nacional por la supuesta existencia de campos minados en el límite que separa ambos países, según admitió el propio Ministerio de Defensa de Chile.
El planteo de Guinle señala que de acuerdo con la información difundida por el ministerio chileno a los medios de comunicación de ese país, en la actualidad el Estado trasandino reconoce la existencia de 181 campos minados con 122.909 minas antipersonales activas a lo largo de sus fronteras.
El dato no es menor, ya que si bien Chile es vecino inmediato de Perú y Bolivia, su principal frontera es con la Argentina, con una extensión superior a los 5000 kilómetros.
En diálogo con LA NACION, el senador Guinle explicó que el objetivo de su proyecto es que la cancillería argentina detalle a la Cámara alta qué información ha comunicado el Estado chileno sobre sus campos minados en la frontera con nuestro país y en qué estado se encuentra el proceso de desminado.
"Fundamentalmente, lo importante es saber cuál es la ubicación geográfica de las minas. ¿Están en Santa Cruz? ¿En Chubut? Este es el tema en el que la Cancillería tiene que estar encima", explicó Guinle.
Según el legislador -que basó su proyecto en datos del Ministerio de Defensa chileno publicados por el matutino trasandino El Mercurio -, hasta el momento Chile ha levantado 14 campos minados, con un total de 10.000 artefactos explosivos, en el marco del cumplimiento del Tratado de Ottawa, que promueve la eliminación de las minas antipersonales.
"Mientras en nuestro país no quedan artefactos enterrados en territorio continental, existen del lado chileno más de 100.000 minas colocadas durante el gobierno del dictador Augusto Pinochet. Esta es una situación que considero merece nuestra especial atención y seguimiento", remarcó Guinle.
El senador nacional solicita un informe detallado sobre la ubicación de las minas y plantea el debate sobre la necesidad de desarrollar campañas de concientización y prevención sobre la población argentina en las áreas fronterizas.
Con su proyecto, Guinle, quien se desempeñó como presidente provisional del Senado durante los dos primeros años de la gestión de Néstor Kirchner, volvió a poner en el centro de la atención política la existencia de campos minados en la frontera argentino-chilena.
El más conocido de esos campos de muerte está en el lado chileno de la isla de Tierra del Fuego, en el que son visibles los carteles que indican el despliegue de minas antipersonales en la región, en particular sobre la costa del estrecho de Magallanes. En 2005, en respuesta a un pedido de informes de la senadora Mabel Caparrós (PJ-Tierra del Fuego), el gobierno argentino contestó que, según datos de su par chileno, en esa zona hay instaladas unas 14.000 minas.

Más precisiones

Ahora, Guinle pretende mayores precisiones. "No tenemos ninguna información sobre cuántas minas están ubicadas en nuestra frontera", agregó, tras lo cual destacó que las minas antipersonales tienen una vida útil "cercana a los cincuenta años".
Por eso, Guinle reclama datos acerca de cuánto ha avanzado el proceso de desminado que el gobierno de Santiago dice estar llevando a cabo y la fecha estimada por su finalización. Asimismo, indaga sobre la señalización de los campos que permanecen activos y sobre eventuales accidentes que se hayan registrado.
La Argentina y Chile son dos de los 156 países firmantes del Tratado de Ottawa, que prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y establece los plazos para la destrucción de los artefactos almacenados y el desminado de las zonas afectadas.
En 1999, según especifica el pedido de informes del senador, la Argentina ratificó por ley el tratado. De ese modo, "nuestro país asumió un compromiso de cumplimiento de lo establecido en el Tratado, debiéndose destacar que, de acuerdo con las presentaciones realizadas ante las Naciones Unidas, la Argentina no mantiene campos minados en su territorio continental". "Sólo quedan las minas instaladas en la zona de las islas Malvinas", agregó Guinle.
El desminado de las islas ha sido motivo de negociaciones con Gran Bretaña -país que también firmó y ratificó el Tratado- para estudiar la factibilidad de erradicar los campos minados en el territorio usurpado. Dentro de esas negociaciones no se trataron aspectos relacionados con la soberanía.
Se estima que entre 15.000 y 20.000 personas son víctimas de minas terrestres cada año. La mitad de ellas son casos fatales. La Argentina y Chile concluyeron en 2003 con la destrucción de las minas acumuladas en los arsenales de sus fuerzas armadas. 
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
 

viernes, 10 de julio de 2015

Nuevos negocios hoteleros: el avance de las cadenas hacia el interior del país

Ieco Diario "La Nación". Buenos Aires, 21 de julio de 2013.

Nuevos negocios hoteleros: el avance de las cadenas hacia el interior del país

OFERTA Y DEMANDA EL BUEN INVERSOR Una nueva ola de hoteles, en capitales de provincias y otras ciudades, pone el foco en el público local y los viajeros corporativos.
  • Isabel Stratta - Márcio Resende
En Tucumán, frente al Parque 9 de Julio, esta semana debutó oficialmente un hotel Sheraton, de cinco estrellas con centro de convenciones. Los inversores son argentinos –uno de ellos ya socio de otro Sheraton, en Pilar– y para la marca estadounidense es la novena bandera que planta en el país.
En la misma ciudad, camino al próspero distrito de Yerba Buena, no uno sino dos hoteles han colgado el cartel de obra: un Novotel y un Ibis (marcas media-alta y económica del grupo francés Accor). De la mano de la local Compañía Privada de Finanzas e Inversiones, serán en total 240 habitaciones, parte de un complejo con shopping, cines, residencias y oficinas.
Y todavía es flamante en el Jardín de la República la apertura de un Garden Inn (marca del grupo Hilton), que abrió en octubre.
No sólo Tucumán, capital comercial del NOA, está tocada por la fiebre hotelera. Con el 90% de su cartera fuera de Buenos Aires, la cadena Howard Johnson (del grupo Wyndham), tiene pautadas para este año siete aperturas; la última en junio en Luján y la próxima en agosto en Buenos Aires. La marca con mayor presencia en el país –29 hoteles– tiene otros 25 en construcción, dice Alberto Albamonte, que desde la década del 90 preside Howard Johnson Argentina.
Para las expansivas cadenas internacionales, el enfriamiento que siguió a la crisis financiera del 2008 parece haber quedado atrás, y grupos como Starwood (Sheraton) tienen una intensa agenda de aperturas en América Latina. En la Argentina “las cadenas están muy activas”, observa Arturo García Rosa director para América Latina de la consultora internacional HVS. Como contrapartida, del lado local hay una cantidad de inversores inmobiliarios dispuestos a apostar al sector en calidad de propietarios.
Las cadenas argentinas no se quedan atrás. “Mantenemos el ritmo de tres aperturas por año”, dice Fernando Gaido, director general de Amerian. La cadena cordobesa, dueña de las marcas Amerian y Merit, aspira a “por lo menos un hotel de cada marca en cada capital provincial o ciudad importante”. Entre abiertos y en desarrollo, alcanzará 21 hoteles para el 2015.
El ritmo de los proyectos contrasta con la coyuntura del negocio turístico, marcada por la caída de llegadas internacionales después de varios años de crecimiento. Todos los hoteleros consultados destacan que abrir un hotel lleva casi tres años y que, en un negocio con plazos largos, no es raro que se interpongan crisis en alguna parte del ciclo.
Así y todo, los nuevos proyectos parecen poner un mayor énfasis en la capacidad autóctona de generar viajeros, en diversas combinaciones de negocios y miniturismo.
“Ahora las marcas que estamos desarrollando [como Garden Inn], deben tener sustento local; el mercado interno tiene que generar una demanda continua”, dice Tom Potter, vicepresidente de operaciones de Hilton para América Latina. No así para los hoteles de la marca Hilton, como el anunciado Hilton Iguazú (proyecto que estuvo parado durante mucho tiempo y que ahora parece descongelarse).
La industria de la hospitalidad padece en Buenos Aires por la caída de huéspedes; al punto tal que, en la disputa por la clientela, la hotelería se ha embarcado en una inquietante guerra de precios, dijo a iEco Graciela Fresno, la presidenta de la Asociación de Hoteles Cafés y Confiterías porteña. “Los hoteles, especialmente los de lujo, están trabajando por debajo de sus costos”, señala el consultor García Rosa.
Desde Amerian, en Córdoba, pintan un panorama diferente. “A las ciudades se sigue viajando: visitas familiares, negocios; gente de provincias vecinas que no viajaba y que aprovecha los fines de semana largos”, dice Gaido. “Los nuevos vuelos de Aerolíneas que no tocan Buenos Aires –por ejemplo, entre Córdoba y Salta– cooperan. Son noches que no se pasan en Buenos Aires; pero no es un problema que el interior esté atravesando”.
“La oferta hotelera necesita seguir creciendo, principalmente en los segmentos de tres y cuatro estrellas”, sostiene Noel Verger, director del brazo hotelero de la inmobiliaria L. J. Ramos. “En cada ciudad con más de 100.000 habitantes hay demanda para una hotelería con estándares internacionales: la gente sale al exterior y luego quiere encontrar algo parecido cuando viaja por el país”, dice.
Así y todo, asegura Verger, los hoteles independientes todavía tienen un lugar en el mundo si se adecuan a esas expectativas.
Una razón básica que está detrás del activo panorama de desarrollos hoteleros es que hay inversores buscando emplear su dinero. Sin la posibilidad de atesorar en dólares, los “ladrillos” siguen siendo la opción, dicen todas las cadenas y expertos consultados. Y los hoteles forman parte de portfolios diversificados de inversores que ya tienen fichas en otros segmentos como viviendas, oficinas o locales.
Las cadenas hoteleras, que ya hace años empezaron a desprenderse de los inmuebles propios en todo el mundo, se ocupan de gestionar. El antiguo esquema de un dueño que construía un hotel, lo abría y lo gerenciaba ha dejado paso a “una segmentación de la cadena de valor”, destaca Eduardo Rodríguez Suárez, gerente de desarrollo en la región de la francesa Accor (entre cuyas próximas aperturas se cuenta un Mercure en Iguazú y un Ibis en Córdoba).
“Ninguno de nuestros inversores viene del sector hotelero; son empresarios que tienen excedentes financieros”, dice Albamonte. En valores oficiales, estima, un hotel de la línea superior de Howard Johnson, de unas 80 habitaciones, requiere “diez millones de dólares”.

El heredero del poder. Primera biografía de Máximo Kirchner


Primera biografía de Máximo Kirchner

El heredero del poder

En Máximo. La historia jamás contada, Eduardo Zanini revela cómo creció el joven que más tarde ocuparía un lugar clave en el círculo íntimo del poder kirchnerista. Aquí se retratan su adolescencia y sus intentos fallidos de estudiar periodismo y abogacía, a la vez que se recrean sus primeros años en la inmobiliaria familiar. También se recuerda la escasa militancia que tuvo el líder de La Cámpora que esta semana lanzó su candidatura.





Presentes. La familia siempre junta en los actos destacados. En septiembre de 2014 en el estadio de Argentinos Juniors asombró con su discurso frente a una multitud de jóvenes militantes. | Foto: Cedoc
Esa mañana, Kirchner revisaba unos papeles. El mensajero, uno de los jefes de la seguridad, además, volaba de ansiedad. Cuando estuvo frente al gobernador de Santa Cruz le confirmó sin preámbulos lo que todos suponían y comentaban en el pueblo.
“Anoche encontraron a Máximo y a otros amigos en una casa, en una fiesta. Había de todo, minas, droga, alcohol…”, sintetizó el Strogoff patagónico, como el correo que cumple con su objetivo y quiere marcharse hacia la próxima posta lo antes posible.
La noticia dejó a Néstor sin aliento, atónito, con la mirada extraviada, sin saber qué decir. De pronto, enfureció. Apenas pudo maldecir porque cuando se ponía muy nervioso la garganta se le cerraba, le costaba expulsar cada palabra. Se puso rojo y el funcionario que le había llevado la noticia sabía que en unos segundos la bronca se trasformaría en una tormenta de ira.
El operativo policial de la noche anterior había sido decidido después de una llamada anónima. En Río Gallegos nadie quiere perder la pisada de la discreción, aunque todos hablen por lo bajo, aunque todos sepan, o digan saber, quién es quién y qué hace cada uno de los habitantes de esa ciudad patagónica. La patrulla de la policía provincial había llegado hasta un domicilio a pocas cuadras del centro. Eran cerca de las tres de la mañana de una noche de primavera con poco viento. Tampoco hacía mucho frío en la capital de Santa Cruz. (...)
Los muchachos les preguntaron a los policías qué pasaba, y dijeron que ellos no habían hecho nada. El personal de la comisaría insistió con identificarlos. “¿Sabés quién está ahí adentro?”, desafió uno de los pibes, con la seguridad de que esa pregunta desalentaría las intenciones de los policías. (…)
Los policías, sin saber que se trataba del hijo mayor de Kirchner, le preguntaron nombre y número de documento a esa persona que estaba desparramada en la punta de uno de los sillones. El hijo del gobernador balbuceó unos números y dijo su nombre. Tenía la mirada bamboleante, el cuerpo estirado, relajado y una sonrisa dibujada que no abandonaba nunca. Más que una mueca de fastidio transmitía, con esa sonrisa, que todo estaba bien, que nada podía pasar, que el poder otorga la tranquilidad necesaria para estar así. (…)
Dos días después, aunque Kirchner dio la orden estricta de preservar bajo catorce llaves la información, en la Casa de Gobierno de Santa Cruz había un corrillo infernal. (...)
En el grupo de amigos de Máximo, esa noche estaban los hijos de varios funcionarios provinciales, amigos del colegio secundario que después siguieron en la ruta de la política, el hijo de una periodista amiga íntima de Néstor Kirchner, el hijo de un empresario, uno de los hijos del entonces ministro de Economía y el hijo de un diputado provincial, de acuerdo con el punteo que hace hoy un amigo de Máximo.
Ahora bien, ¿cómo justificaba Máximo sus idas al infierno? “A lo mejor no aparecía por dos o tres días por la casa cuando vivía en Río Gallegos y decía que se había ido de excursión o a pescar con los amigos o que se quedaba a dormir en la casa de alguien. O directamente no decía nada porque nadie le pedía explicaciones”, recuerda un dirigente político de la provincia.
“No tengo pruebas, pero no tengo dudas”, es la frase que utiliza el ex diputado provincial Javier Bielle, quien fue jefe de la bancada de la UCR en los 90, para hablar de la adicción de Máximo. Bielle es preciso.(...)
Una noche de 1999, según Juliana, un policía de Calafate observó, mientras volvía a su casa después de dejar el servicio a la una de la madrugada, a alguien corriendo desnudo. Avisó a la comisaría y mandaron un patrullero al lugar. Cuando agarraron al muchacho, éste gritaba que era el hijo de Kirchner. Lo subieron a la camioneta policial y le preguntaron al jefe de guardia qué hacían. “Déjenlo donde les diga”, fue la orden.
Lo habían encontrado en ese estado cerca de la residencia oficial del gobernador cuando aún los hoteles de Calafate eran escasos, la vigilancia precaria y no había cámaras en las calles del pueblo para monitorear los movimientos.
Uno de los policías que esa noche estuvo de guardia se tuvo que ir a trabajar a otro lado. Antes de partir, contó que “el pibe [Máximo] estaba tan sacado aquella noche que nos miraba y se reía ante cada pregunta que le hacíamos, aunque siempre y en todo momento nos hacía referencia a que era el hijo del gobernador”. (…)
Máximo, a pesar de que odiaba el trabajo de los periodistas y el rol de los medios de comunicación, y quizá para contradecir a su padre, se anotó en la carrera de periodismo en el instituto privado Taller Escuela Agencia (TEA). Allí, en pleno centro de la Capital Federal, recuerdan que un día llegó la abuela materna a preguntar cómo iba su nieto en la carrera. En la administración le dijeron que hacía tiempo que faltaba a clases y que debía cuotas. Ofelia se puso roja. Estaba furiosa por la situación. «Si se entera la madre, lo mata», le dijo al empleado que la atendió.
La otra incursión de Máximo como estudiante fue en Derecho. Y también resultó un fracaso. Ni periodista, ni abogado, ni nada. Era un rechazo a las presiones, un capricho declarado de un joven al que no le gustaba estudiar. (...)
De vuelta en Río Gallegos, cerca del 2000, después de sus fracasos universitarios, Máximo sabía que se le acortaban las opciones. Néstor Kirchner se dispuso a intervenir y le pidió a uno de los encargados de sus negocios particulares, Osvaldo «Bochi» Sanfelice que tratara de «sacarlo bueno».
El pedido significaba que Máximo tenía que empezar a trabajar en los emprendimientos inmobiliarios de los Kirchner. En la céntrica y principal calle Roca de la capital santacruceña, Sanfelice había empezado a administrar hoteles, departamentos, casas y rentas diversas de la familia del gobernador. Se había vinculado a los Kirchner durante los 90 en su pueblo de origen. (...).
El Bochi, canoso y de bigotes, como la figura del inspector Clouseau interpretada por el actor Peter Sellers, acogió a Máximo en el local de emprendimientos, donde también trabajaba el dirigente Carlos Sancho, que en algún momento ocupó interinamente la gobernación de Santa Cruz.
A las dos o tres semanas de empezar a trabajar en la inmobiliaria, Máximo ya sabía el manejo de los papeles y cómo moverse. Sanfelice se encargó de entrenarlo y también, cuando el tiempo se los permitía, de establecer un ámbito de diálogo, aunque sin meterse demasiado en cuestiones profundas.
Néstor le había advertido a su amigo Sanfelice que si Máximo no iba todos los días «lo iba a cagar a patadas ». Así de simple. Con esa consigna, Máximo asistía puntualmente. (...)
Desde chico había mamado un lenguaje de palabras, gestos y construcciones que no todos los chicos tenían. Como si hubiese ido a una escuela de militancia de tiempo completo. Sin fecha de inicio, por entonces. Como fecha, desde el punto de vista de la acción política, la campaña presidencial para las elecciones de 2003 podría considerarse el punto de partida de sus actividades militantes.
Hasta ese momento se dedicaba, fundamentalmente, a tareas de organización y supervisión. Era raro verlo encabezando una columna del Frente para la Victoria en  la corta campaña electoral de 2002-2003, luego de que el presidente provisional Eduardo Duhalde se decidiera por la figura de Kirchner para representar al oficialismo.
Máximo, al igual que otros colaboradores, se había convertido en una especie de filtro cuando empezaron a llover llamados de personas que querían ver a su padre por alguna circunstancia. “Supervisaba si los micros llegaban a tiempo, los lugares de alojamiento, en fin, la logística y los gastos que se hacían en cada caso”, cuenta una de las secretarias de Néstor. Así se ubicaba, por primera vez, en un lugar activo, aunque siempre detrás de escena.
Las mismas fuentes afirman que Máximo tenía un rol más participativo con los funcionarios que rodeaban a su padre en la gobernación de Santa Cruz, y que de hecho se había convertido en miembro de la mesa chica de la campaña, la famosa “pingüinera”. (...)
Diario "Perfil". Buenos Aires, 05/07/2015 



Diario "Perfil". Buenos Aires, 05/07/2015 

LACLAU. VAROUFAKIS UN DEBOTO DE ERNESTO LACHAU

Diario "Perfil". Buenos Aires, 5 de julio de 2015.


miércoles, 8 de julio de 2015

PARLASUR El Mercosur agoniza, pero el Parlasur avergüenza

Diario "Clarín". Buenos Aires, 20 de junio de 2015.

El Mercosur agoniza, pero el Parlasur avergüenza

Tribuna.Patricio Giusto

Uruguay anunció recientemente un aparente “consenso” entre los países del Mercosur para posibilitar acuerdos comerciales por fuera del bloque regional, aunque reconoció “dificultades en algunos integrantes”.
La referencia fue para Argentina y Venezuela, países con intereses comerciales que desde hace tiempo se contraponen a los de Uruguay y Brasil.
El país oriental insiste en desmarcarse de las ataduras reglamentarias del Mercosur para lograr acuerdos de libre comercio con la Unión Europea y los Estados Unidos.
Con mayor prudencia diplomática, Brasil viene abogando en ese mismo sentido.
Y Paraguay ha vuelto a mostrarse alineado con la postura uruguaya.
Por diversos factores coyunturales, Argentina y Venezuela han decidido apostar por Rusia y China.
No caben dudas que el Mercosur agoniza. A años luz de ser un bloque político al estilo de la Unión Europeo, como soñaron sus impulsores, tan sólo llegó a ser una unión aduanera con enormes imperfecciones y disfuncionalidades.
Hoy el Mercosur va camino directamente a la parálisis, eclipsado en lo político por otros bloques políticos regionales, como la Unasur.
En este contexto, muy poco alentador para el futuro del Mercosur, nuestro país realizará una insólita elección de miembros para el inexistente Parlasur.
El parlamento regional es una institución en vías de formación. Se trata aún de una entelequia que recién comenzaría a funcionar en 2020, tras varias postergaciones.
A pesar de esa circunstancia, la Argentina elegirá este año a los 43 miembros que le corresponden, con mandatos por cuatro años.
El proyecto fue aprobado en diciembre, promovido por el kirchnerismo y sus aliados. La mayoría del arco opositor votó en contra, mientras que el Frente Renovador se abstuvo.
La normativa otorga a los electos inmunidad de arresto y otros privilegios.
El cómodo refugio montevideano del ficticio Parlasur es una oportunidad inmejorable para funcionarios acorralados judicialmente.
El atractivo de cobrar sin trabajar, con fueros garantizados durante casi una década, resulta irresistible para muchos políticos que por estas horas pujan por entrar en las listas … ¿Uno de ellos será la Presidenta?
De esta manera, con el estado desfalleciente del Mercosur como telón de fondo, la elección de miembros del Parlasur se presenta como una de las escenas más patéticas y vergonzosas de la historia argentina, inscripta en la ya endémica locura de los políticos por los cargos, los privilegios y los fueros.
Patricio Giusto es Director de Diagnóstico Político
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Diario "Clarín". Buenos Aires, 29 de noviembre de 2014.


martes, 7 de julio de 2015

BIOENERGÍA 2015 En Río Cuarto, la bioenergía ya cuenta con pilotos de prueba


Diario "La Nación". Buenos Aires, 20 de junio de 2015.
Emprendimientos / Producirán electricidad y calor

En Río Cuarto, la bioenergía ya cuenta con pilotos de prueba

Un grupo de empresarios, la mayoría productores agropecuarios, apuesta a generar energíacon recursos renovables, como silo de maíz y estiércol; llevan invertidos 60 millones de pesos
Por   | LA NACION



RÍO CUARTO, Córdoba.- Con biogás producido a través de la fermentación de silo de maíz y estiércol, un grupo de socios pertenecientes a diferentes actividades, pero en su mayoría productores agropecuarios, comenzará en pocos días a generar energía eléctrica y térmica, con proyección a insertarse en las redes urbanas de suministro.
Los objetivos del novedoso emprendimiento de la empresa Bioeléctrica, creada en 2012, enfocan a la generación de una energía limpia, a la sustitución de importaciones de combustibles, a la necesidad de agregar valor al maíz, a incrementar la superficie de este cultivo en función de la rotación con la soja y a generar empleo.
La planta, instalada en un predio de cuatro hectáreas en las afueras de esta ciudad, ya en zona rural, generará en pocos días más un megawatts hora (MWh) de energía eléctrica. y otro tanto de energía térmica.
El grupo lleva invertido hasta el momento 60 millones de pesos, en su gran mayoría con aportes del "bolsillo" de los 49 socios accionistas.

Inversión a riesgo

Hay algo llamativo en lo arriesgado del emprendimiento. Pese a que la empresa estima recuperar la inversión en un lapso de entre siete y diez años, aún no puede saber cuál será su rentabilidad hasta tanto el Estado no defina un marco regulatorio que fije una tarifa.
Por otra parte, si bien la generación de energía no parece significativa, teniendo en cuenta que en la ciudad de Río Cuarto el consumo promedio es de 60 MWh, la idea es que a este proyecto se sumen otros con este modelo para poder abastecer a la comunidad mayor proporción de energía renovable y verde.
"Precisamente ese plus de ser energía limpia, contrarresta el costo de esta energía que es mayor que la convencional. De todas maneras no se puede hablar todavía de tarifas hasta tanto no haya un marco regulatorio, por el que estamos aportando ideas al Estado, sobre todo las referidas a los costos de la planta y las variaciones del precio del maíz", dijo a la nacion el presidente de la empresa, Germán Di Bella.
En ese sentido, la contadora de la empresa, Carolina Ré, acotó que están gestionando la tarifa a través de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), el ente regulador en la Argentina.
¿Por qué eligieron el maíz? "Porque hay excedente del producto en una zona que tiene la mejor relación maíz-soja a nivel nacional y un enorme potencial de crecimiento", respondió Di Bella y agregó: "Todo lo que se haga acá con el maíz es mejor que trasladarlo al puerto, que está muy lejos. Además, estamos generando un aumento de su siembra."
Precisamente, Leandro Narvaja, accionista de la firma, aclaró que ingresó en la sociedad "ante la necesidad de sembrar maíz por una obligación de rotación, fundamental para la zona, y ante la dificultad de la colocación del grano por su bajo precio y porque hay excedentes en la producción; lo que intentamos, además, es darle valor agregado".
Junto a ellos, otros socios y empleados de la firma dialogaron con la nacion sobre el emprendimiento. "Esta es un proyecto que denominamos escuela. La idea es que ésta sea la primera de un conjunto de plantas que hacen a un plan estratégico mucho mayor y que estén distribuidas geográficamente en la Argentina, con lo cual es necesario que acompañe el sistema financiero", dijo Álvaro Fernández, licenciado en administración.
En este sentido, la contadora Ré dijo que "la principal dificultad es que Bioeléctrica es catalogada como start up (es decir inicio de una empresa) por lo cual el sistema financiero bancario no acompaña por no generar ningún proceso y venta. Sí tuvimos otro tipo de productos que ayudaron, como descuentos de cheques y warrants, siempre contando com el aval y las garantías de los accionistas . Por eso, básicamente todo el esfuerzo es de los accionistas".
No obstante recordó que el Banco Provincia de Córdoba les otorgó dos créditos: uno para adquirir el terreno donde está enclavada la planta y otro, de tipo prendario, para adquirir una maquinaria.
Otro socio, Esteban Oldano, refirmó la idea de proyecto estratégico porque el país tiene déficit energético. "Este es el sector que tiene más posibilidades de crecer para volver al autoabastecimiento", dijo.
A su lado, el accionista César Sanguinetti aportó: "Sabemos que éste es un recurso que va a ser falta; que en algún momento no va a alcanzar el gas ni la luz ni la nafta ni ninguno de los combustibles".
Por su parte, el ingeniero Juan Córdoba, que formó parte del diseño del proyecto y de la construcción de las instalaciones, observó que el mundo está dando muestras de cambio en este sentido: "En Alemania, la tecnología de generar energía a través de biogás está muy probada, ya hay más de 7000 plantas."
¿Cuándo entrará en funciones esta planta de Río Cuarto? "Técnicamente la planta está en un 90 % de producción de gas o quizás más. La parte de generación está aprobada y lista para el funcionamiento. Sólo resta un ajuste de protecciones, que hay que hacerlo con la distribuidora local EPEC (Empresa Provincial de Energía de Córdoba). Esto implica la protección escalonada en la exportación de la energía eléctrica; tenemos que cuidar tanto el motor como la red a la cual vamos a inyectar la energía. Finalizado este punto se puede levantar la palanca y exportar energía", respondió Córdoba.
Agregó el profesional que la planta está conectada a Central La Feria, que abastece a gran parte de la ciudad de Río Cuarto. Además, según dijo la contadora Ré, entre los accionistas está la empresa Generadora Córdoba Sociedad Anónima, que tiene la Central Nueve de Julio, en Río Tercero, está integrada por cooperativas de toda la provincia y pertenece al Sindicato de Luz y Fuerza de Villa María. "Su participación es muy valiosa porque nos aportan el conocimiento del mercado energético", señaló.

Cuestión sensible

Al margen de su propuesta, este proyecto roza un tema sensible y polémico por entrar en escena un alimento usado para otro fin que no sea alimentar a la gente, como ocurre con el etanol de maíz o de caña de azúcar o el biodiesel de aceite de soja.
Marcelo Otero, socio y uno de los impulsores del proyecto, justificó la iniciativa al descartar la discusión alimento contra energía. "O comemos maíz para que nuestro proceso enzimático transforme la energía y podamos caminar y respirar o usamos el equivalente energético para otras necesidades", planteó.
Enfatizó que el mundo no está carente de alimentos. "Están en excedentes; el mundo está carente de políticas sociales y de distribución igualitaria donde el alimento pueda llegar a quienes más lo necesiten".
Otero concluyó: "Si sólo "usáramos el maíz como alimento no tendríamos capacidad de absorber la producción actual, pero si queremos ampliar el cultivo y aprovechar la producción nacional, necesitamos el consumo en ciclos no biológicos"..
 

EE.UU. - ARGENTINA. 2011 Advierten sobre el deterioro en las relaciones con EE.UU.





El frente externo / Tras los votos contra la Argentina en el BID

Advierten sobre el deterioro en las relaciones con EE.UU.

WASHINGTON.- No soplan buenos vientos para Estados Unidos, y es fácil percibirlo en esta ciudad. Pero tampoco son buenos para la relación con la Casa Rosada. Ni para las perspectivas económicas y de inversiones que se trazan en esta capital respecto de la Argentina.
El reciente rechazo de Washington al otorgamiento de dos créditos en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) no parece ser un techo en las consecuencias de esa mala relación, sino más bien un piso, a menos que cambien muchas cosas. Por eso, nadie apuesta a que el voto en el Banco Mundial del director por Estados Unidos difiera del emitido en el BID para que la Argentina consiga el crédito que tiene pendiente de aprobación en este organismo.
Falta de "amigos" que defiendan los intereses de la Argentina, incumplimiento de fallos del Ciadi (tribunal del Banco Mundial para conflictos por inversiones), default con bonistas que no entraron en el canje de deuda ( holdouts ), incautación de una valija con material sensible de un avión militar estadounidense hecha en persona por el canciller Héctor Timerman, dificultades o trato discriminatorio a empresas extranjeras, inflación, cambio imprevisto de normas o ausencia de reglas claras para los negocios: todo eso forma un cóctel explosivo de significación y consecuencias impensadas para las relaciones bilaterales, tanto en lo político como en lo comercial. A lo que se suman los inéditos problemas internos (políticos y económicos) que atraviesa Estados Unidos.
Así lo reflejaron tanto funcionarios, dirigentes políticos y miembros de los influyentes think tanks (centros de estudio y generación de políticas públicas) demócratas y republicanos como representantes del empresariado y de los organismos multilaterales con sede en esta ciudad. Es decir, buena parte del establishment local e internacional entrevistados a lo largo de cuatro días durante una visita organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham).
Ninguno de ellos dejó de reconocer el crecimiento económico sostenido que en los últimos 8 años registra nuestro país y su consecuente desendeudamiento, disminución de la pobreza y auge del consumo. Pero rápidamente destacaron que ese crecimiento estuvo por debajo del potencial de la Argentina y del alcanzado por otros países emergentes y que no se han hecho inversiones estructurales ni adoptado políticas para afrontar etapas de menor crecimiento e ingresos como las que ellos pronostican. Observaron, además, que hay algunos problemas estructurales que elevan el riesgo y abren incógnitas con vistas al futuro, como la política monetaria, la inflación, el aumento del gasto público y la baja inversión extranjera.
"El problema de la Argentina es que dentro del Congreso y del gobierno no tiene amigos, no tiene quién la defienda. No es una cuestión de peso relativo o de intereses solamente, porque cuando el peso no es suficiente los amigos pueden ayudar. Eso explica el voto contrario de Estados Unidos al otorgamiento de dos créditos en el BID", afirmó, contundente, una importante fuente demócrata de la Cámara de Representantes con acceso a las comisiones en las que se tratan temas vinculados con nuestro país.
Los hombres de negocios fueron aun más elocuentes. "En la visita que la Presidenta hizo a la Cámara de Comercio de Estados Unidos (US Chamber) hace dos años quedó claro que para muchas empresas estadounidenses era muy difícil seguir operando en la Argentina, pero nos sentimos defraudados porque después de todo este tiempo no se cumplieron las promesas hechas. Ha habido desconexión entre los mensajes a los empresarios y las políticas adoptadas", dijo Patrick Kilbride, responsable para la región de la US Chamber, que no sólo es la principal representante del empresariado de Estados Unidos sino la más grande organización de negocios del mundo.

Promesas

El incumplimiento de promesas comparte un lugar destacado en el ranking de las causas del deterioro de las relaciones junto al cambio de posiciones o las contradicciones entre lo sostenido en privado y lo manifestado en público -tanto por Néstor como por Cristina Kirchner-, después de reunirse con funcionarios del gobierno y con dirigentes del sector privado. Así lo reflejaron no sólo los hombres de negocios sino también miembros del Partido Demócrata y ex funcionarios de la administración republicana de George W. Bush, que suelen poblar sus relatos con anécdotas al respecto.
La preocupación de los dirigentes empresariales norteamericanos fue corroborada y ampliada por los representantes de las compañías de Estados Unidos en la Argentina. "Las empresas extranjeras tienen más problemas que lo que los medios reflejan", dijo el presidente de la AmCham, Alejandro Bottan, durante una presentación en la que exhibió una serie de indicadores que demostraban cuáles son las dificultades para invertir en la Argentina y la desventaja relativa frente a otros países emergentes. Curiosamente, la noche anterior a ese informe un integrante de la embajada argentina del sector comercial había dicho que gran parte de la responsabilidad de que no hubiera más inversiones eran los medios de comunicación, aunque negaba que las inversiones fueran pocas.
El diagnóstico de lo que pasa, sin embargo, no hace perder totalmente las esperanzas respecto del futuro, sobre todo a los hombres de negocios. Pero, paradójicamente, lo que pasará en la Argentina es aquí un enorme signo de interrogación, aunque todos dan por descontado que Cristina Kirchner será reelegida por un amplísimo margen. Así lo explicó Kilbride: "Sabemos quién seguirá (al frente del Gobierno) en los próximos cuatro años, pero no sabemos cómo seguirá. Queremos saber, por ejemplo, si el espectacular crecimiento de la Argentina llegará a toda la sociedad, si habrá oportunidades de negocios".
Son tantas las incógnitas que despierta el futuro argentino que en cada reunión aquí los periodistas y los representantes de empresas norteamericanas en el país que participamos de la visita terminamos siendo entrevistados:
"¿A qué se debe el optimismo de los consumidores argentinos", inquirió un experto en la región de uno de los principales organismos de crédito del mundo.
"¿Ustedes creen que después de las elecciones habrá un cambio o se profundizarán estas tendencias que hemos visto hasta ahora?", preguntaron varias fuentes políticas.
"¿Por qué la Argentina apuesta todo a la inversión interna y espanta a la inversión externa, al revés de lo que hace Brasil?", indagaron en los ámbitos económicos.
"¿Quién será el próximo ministro de Economía y qué hará con los problemas que deberá afrontar el país?", quisieron saber economistas, dirigentes empresarios y políticos.
Si aquellos diagnósticos negativos y estas incógnitas delinean un escenario complejo para las relaciones bilaterales, la situación interna de Estados Unidos agrega un componente adicional.
Esa parece ser una de las pocas coincidencias que por estos días pueden encontrarse entre republicanos y demócratas. En el Center for American Progress, el think tank más cercano a Barack Obama, fueron claros al respecto y, parafraseando a John F. Kennedy, dijeron: "Algunos países deben preguntarse qué pueden hacer para mejorar su relación con Estados Unidos en lugar de preguntarse qué puede hacer Estados Unidos por ellos. Obama está demasiado preocupado con los hechos graves que pasan en el mundo".
El ex subsecretario de Estado para América latina de George W. Bush Roger Noriega, hoy miembro del think tank conservador American Enterprise Institute, resumió con su habitual frontalidad: "No hay decisión de tener relaciones serias por parte de la Argentina y el gobierno de Obama no tiene política hacia América latina".
Quienes conocen la interna del gobierno de Obama concluyen con un dato concreto para demostrar cuánto impactan la situación interna y la falta de amigos o la ruptura de puentes de la Argentina: "La decisión de votar contra los créditos del BID fue un triunfo del Tesoro sobre el Departamento de Estado, que no impulsaba esa medida. Pero ¿quién iba a defender a la Argentina ante la prédica republicana de que Estados Unidos financia a países que no cumplen con los organismos internacionales y no les pagan a inversores que compraron bonos argentinos, mientras aquí se impulsa un ajuste y aumento de impuestos, sumado al absurdo conflicto creado con la valija incautada por Timerman?".
Quien tenga dudas sobre la validez de tal interpretación puede recurrir a la edición del miércoles pasado del influyente diario local Público: toda la costosa página 7 es un aviso de los holdouts agradeciéndole a Obama por haber frenado los créditos a la Argentina.
Con el proceso electoral norteamericano ya desatado, nadie espera aquí que algo mejore en los próximos meses en la relación bilateral. Y hasta los más optimistas no descartan que todo empeore.
No extraña, entonces, que muchos entrevistados se despidieran con una frase recurrente: "Espero no haberlo deprimido mucho". No se referían sólo a la situación de la Argentina ni a las relaciones bilaterales. También aludían a lo que puede pasar con la crisis norteamericana y mundial..
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Timerman, en plan electoral para seguir en la Cancillería

Por  | LA NACION
Un poco por su condición de kirchnerista acérrimo y otro tanto por el simple objetivo de sobrevivir en el cargo, lo cierto es que el canciller Héctor Timerman puso a disposición de la campaña electoral buena parte de la maquinaria diplomática del Palacio San Martín.
La estrategia electoral de Timerman en estos días pasa por varios planos: el judicial, el doctrinario, el logístico, el frente externo y el proselitismo barrial en forma directa.
"El canciller está convencido de que Cristina Kirchner ganará en octubre y todo su trabajo gira en torno a ello. Sabe que en las elecciones se define también su futuro", comentó a LA NACION un destacado diplomático que conoce muy bien a Timerman.
El canciller no respondió a las consultas de LA NACION.
La estrategia electoral de adoctrinamiento del canciller se pudo ver en los últimos días en su Twitter, en apariciones televisivas y en las reuniones que hizo con jóvenes de La Cámpora. El 2 de septiembre dio una charla a los militantes de esa agrupación en el Bajo Flores, donde, entre otras cosas, instó a la juventud a apoyar la política exterior del Gobierno, incluida la prosa antinorteamericana y pro-Unasur.
No es la única participación activa en la política de parte del canciller. También acompaña cuando puede a Cristina Kirchner o a Amado Boudou a los actos de campaña. El eje discursivo central de Timerman en todas sus intervenciones es el ataque a los medios que considera opositores. "El jefe [por Timerman] cree que atacando a Clarín o a LA NACION ganará los elogios de la Presidenta como ocurrió con Boudou", confió un embajador crítico del kirchnerismo.
Desde el plano judicial, la Cancillería dio muestras de abierto apoyo a sus aliados. Por un lado, demoró los requerimientos judiciales a Suiza por una causa que lleva adelante el juez Norberto Oyarbide, en la que se investiga al jefe de la CGT y aliado del Gobierno, Hugo Moyano, por supuesto lavado de dinero. La ex ministra de Salud Graciela Ocaña, que dio impulso a una de esas investigaciones, calificó a la Cancillería de "un aguantadero", por dilatar los requerimientos judiciales.

Postergación

A la vez, la Cancillería postergará hasta después de las elecciones un informe técnico y jurídico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), en el que supuestamente se advierte sobre niveles de contaminación en el margen de Gualeguaychú. El informe se hizo a partir de muestras del agua que analizó un laboratorio de Canadá a raíz de la instalación de la pastera Botnia (hoy UPM) situada en Uruguay. Según confirmaron tres fuentes de las cancillerías de Uruguay y de la Argentina, el informe de la CARU ya está listo, pero como podría generar malestar entre los asambleístas entrerrianos aún no se difundió. El secretario de Cooperación Internacional de la Cancillería, Hernán Orduna, negó a LA NACION la existencia del informe y desvinculó el trabajo de la CARU de los intereses electorales. Pero la ausencia de ese informe es tan notable que la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados elevó un proyecto de resolución en el que exigió a Timerman que haga públicos los motivos por los cuales aún no se dio a conocer el monitoreo.
La política exterior que encaró Timerman también se adaptó a la campaña. La Cancillería profundizó su mensaje antinorteamericano al criticar a Washington por sus objeciones al otorgamiento de créditos internacionales. Este es el único tema por el cual los allegados al canciller creen que podría ponerse en riesgo su continuidad en el cargo. Si la Presidenta gana los comicios y busca mejorar la relación con EE.UU. no sería precisamente Timerman el indicado para esa tarea por sus públicos enfrentamientos que tuvo con el gobierno de Obama, sostienen. Así lo entendieron también fuentes del Departamento de Estado consultadas por LA NACION.
Por último, el canciller potenció en las últimas semanas el armado de la logística del voto de los argentinos en el exterior. Al parecer, Timerman bombardeó con cables internos a todas las embajadas y consulados para concientizar a la comunidad argentina de ir a votar el 23 de octubre. Por ejemplo, por primera vez habilitó mesas afuera de las sedes consulares. Así lo hizo en Camboriú (Brasil), Munich (Alemania) y Boston (EE.UU.). Timerman redobló la apuesta para sumar votos en el extranjero y mostrar que obtuvo más logros que su antecesor, Jorge Taiana.
    LAS CLAVES
  • Aspiraciones. El canciller busca permanecer en el cargo en un segundo mandato presidencial de Cristina Kirchner.
  • La estrategia. Como parte de su plan de continuidad en la Cancillería, Timerman está abocado a la campaña electoral. Reparte su tiempo en viajes diplomáticos y de campaña.
  • El discurso. Para captar la atención de la Presidenta, Timerman profundizó su discurso antinorteamericano y redobló la apuesta en sus ataques a la prensa.
  • Inconveniente. El mayor problema que tendría Timerman para seguir en la Cancillería es si la Presidenta busca mejorar la relación con Washington.
  • xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
  • Diario "La Nación" Buenos Aires, 13 de marzo de 2011.

    xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

    Diario "La Nación". Buenos Aires, 4 de marzo de 2011.