URUGUAY - ARGENTINA 2013 Uruguay cree que la economía argentina "está cada vez peor"
Diario "La Nación". Buenos Aires, Lunes 18 de noviembre de 2013
Críticas
Uruguay cree que la economía argentina "está cada vez peor"
El
vicepresidente Danilo Astori dijo que el país sufre de "alta inflación,
pobre crecimiento y un enfoque proteccionista que sólo puede traer
mayores problemas"
MONTEVIDEO.- El gobierno uruguayo parece haberse convencido de que no puede esperar nada bueno de la Argentina
, que es posible que la imaginación kirchnerista imponga nuevas
complicaciones a la relación y que debe lograr un acuerdo con los otros
socios del Mercosur para lograr la anhelada apertura del bloque y firmar
acuerdos comerciales con otros países y bloques.
El diagnóstico que hace Uruguay
de la situación argentina es preocupante: el vicepresidente Danilo
Astori declaró que "los fundamentos de la economía argentina están cada
vez peor", lo que se expresa en "alta inflación, caída de reservas
internacionales, pobre crecimiento y un enfoque muy proteccionista y
cerrado de la economía, que sólo puede traer mayores problemas de los
que ya tiene".
El presidente José Mujica, que prefiere evitar
comentarios públicos que generen más irritación en la administración
Kirchner, trata de conseguir el apoyo de Brasil, Venezuela y Paraguay
para concretar de una buena vez un tratado con la Unión Europea y
evitar, de ese modo, los obstáculos que parece poner la Argentina para
frenar acuerdos del Mercosur con otros países.
Mujica cree que es
posible un acuerdo marco para que los miembros del bloque vayan en "dos
velocidades". Paraguay y Uruguay quieren avanzar lo más rápido posible;
Brasil, hacerlo a su ritmo, pero sin quedar prisionero del gobierno
kirchnerista; Venezuela podría avalar el tratado, pero sin meterse (no
tiene interés el gobierno de Nicolás Maduro, y Europa prefiere que
Venezuela quede a la espera).
Por eso, el presidente de Uruguay
recibió en su despacho montevideano a su par de Paraguay, Horacio
Cartes, luego se fue a Brasilia para conversar con Dilma Rousseff y
después viajó a Caracas para hablar con Maduro.
Mujica dijo a su gabinete ministerial que confía en que esta vez sí haya acuerdo con Europa.
La
economía uruguaya está creciendo hace más de una década, pero en los
últimos meses se han dado complicaciones por la demanda externa,
fundamentalmente en la relación con la Argentina. Las exportaciones a
ese mercado se han frenado en las últimas semanas porque la Secretaría
de Comercio Interior de ese país no entrega las declaraciones para
importación de productos uruguayos.
El vicepresidente Astori
reclamaba en la interna del gobierno del Frente Amplio que se tomaran
medidas para una mejor inserción comercial del país. Mujica encontró esa
fórmula con la UE para lograr un acuerdo que no implique
resquebrajamientos en la interna del Mercosur.
Astori admitió este
fin de semana que con la Argentina hay "una relación que pasa por
momentos muy difíciles", y destacó que eso "no es sólo por razones
comerciales". Hizo referencia directa a cuestiones de las últimas
semanas que inquietan a operadores privados y a autoridades de Uruguay.
"También
tenemos una influencia importante de la Argentina en aspectos
infraestructurales que son decisivos; no le quiero quitar importancia a
lo comercial, pero cuando la Argentina anuncia que va a cambiar el
trazado de un canal está afectando directamente a Uruguay", expresó el
vicepresidente.
Afirmó que "cuando (el gobierno de Cristina
Kirchner) prohíbe que la mercadería argentina se transborde en puertos
uruguayos, está generando un daño tremendo" y que "cuando demora el
dragado del canal Martín García (también) está originando dificultades".
Frente
a eso, Astori dijo que hay "dos grandes caminos: la confrontación o la
negociación". En ese sentido, expresó que "el camino de la confrontación
no es el adecuado, porque romper todos los puentes no conduce a nada" y
que, por lo tanto, "hay que seguir trabajando con paciencia y firmeza
al mismo tiempo".
Astori realizó estas declaraciones durante una
visita a Fray Bentos, donde está la planta de pasta de celulosa de UPM
(ex Botnia). Allí aseguró que Uruguay contará con una tercera fábrica de
estas características. Además de ésa y la de Montes del Plata (que el
consorcio que integran la suecofinesa Stora Enso y la chilena Aruco
construye en Colonia), habrá otra de UPM que se instalará en el este del
país..XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Diario "La Nación". Buenos Aires, Jueves 17 de octubre de 2013
La polémica por la pastera / Tensiones bilaterales
Uruguay rechazó el ultimátum de la Argentina y ahora redobla la apuesta
Montevideo
criticó en duros términos la actitud de la administración kirchnerista y
propuso hacer controles de impacto ambiental en ambas márgenes del río
Uruguay
El
gobierno de José Mujica acusó a la Argentina de utilizar chicanas
diplomáticas para dilatar las negociaciones y perjudicar a Uruguay;
aseguró que su actuación fue ajustada al estatuto que rige los controles
del río Uruguay y manifestó "de manera enfática" que los resultados de
"los análisis del monitoreo conjunto" sobre el impacto ambiental
"demuestran sin ambigüedades que la Planta Orión de UPM no contamina".
La
administración uruguaya utilizó más de 2100 palabras para responder con
firmeza al ultimátum dado el martes por el canciller Héctor Timerman.
La
carta con el rechazo fue firmada por el canciller Luis Almagro y
entregada al embajador argentino en Uruguay, Dante Dovena, ayer al
mediodía, y luego fue hecha pública por la Presidencia de la República.
Uruguay
dijo que la Delegación Argentina ante la Comisión Administradora del
Río Uruguay (CARU) estuvo "realizando sucesivos pedidos de información
cuyo efecto no fue otro que obstaculizar el transcurso de los plazos
previstos en las mencionadas normas, los que resultan de imperativo
cumplimiento".
Y agregó que "esta práctica desnaturaliza un
mecanismo que tiene como objeto la consulta y el intercambio
informativo". Fue la forma más elegante que encontró Almagro para
manifestar el malestar uruguayo por lo que considera chicanas
diplomáticas. Toda la oposición política salió a respaldar al gobierno
de Mujica y cargaron con críticas sobre la administración kirchnerista.
El
vicecanciller Luis Porto declaró ayer que "la delegación argentina ante
la CARU hizo un prejuzgamiento" cuando comenzó a discutirse, hace más
de un año, el pedido de UPM para aumentar su potencial de producción
anual. "Así consta en las actas: desde el inicio [la Argentina] dijo que
no iba a aprobar sin haberlo analizado", manifestó Porto. Aclaró que la
decisión de Uruguay "está dentro del marco normativo y por lo tanto no
tiene que haber revisión" de la autorización.
Porto recordó que la
cancillería de Uruguay "llevó una propuesta" a Buenos Aires "para
zanjar las diferencias que hay en la interpretación" del estatuto que
regula el río binacional. "No hemos obtenido respuesta a esa propuesta",
acotó.
¿Y si el gobierno de Cristina vuelve a denunciar a Uruguay
ante la Corte de La Haya? "Es una cuestión de la Argentina", se limitó a
decir el vicecanciller oriental. "Si alguien decide recurrir al derecho
internacional, nosotros estamos tranquilos porque actuamos ajustados a
derecho", añadió. En la carta de respuesta, el gobierno uruguayo
"reitera su disposición a continuar las negociaciones para alcanzar un
nuevo marco normativo en la CARU que satisfaga el interés común de
preservar la calidad ambiental del río Uruguay".
El canciller
uruguayo dice -ahora públicamente- que el 1° de octubre le hizo a
Timerman una "propuesta ambiciosa y constructiva" para mejorar el
Estatuto del Río Uruguay con mayores controles ambientales.
Almagro
dijo que propuso "abordar varias de las problemáticas existentes, como
la presencia de fósforo en el río, a través de planes de acción
específicos generales, pero también para la planta de UPM y la
desembocadura del río Gualeguaychú, de modo de alcanzar reducciones
sustantivas de los aportes".
Uruguay propone controlar no sólo
"plantas industriales de las características de las de producción de
celulosa", sino también otros "afluentes que desembocan en el río
Uruguay", como los "vinculados a trabajos agrícolas, otras producciones
ambientales, los colectores de las ciudades, así como cualquier otra
actividad que pueda modificar la calidad de las aguas".
Para Kunkel, buscan incidir en las elecciones
El
diputado kirchnerista Carlos Kunkel acusó ayer al gobierno uruguayo de
reflotar el conflicto por la pastera UPM (ex Botnia) para intentar
"incidir en el proceso electoral" de la Argentina. Además, el legislador
cuestionó al presidente José Mujica por haber "descalificado muchas
veces" a la Argentina, incluso a Néstor y a Cristina Kirchner.
Kunkel
repudió la decisión de Mujica de autorizar el aumento de la producción
de celulosa de la planta finlandesa y utilizó la ironía para,
indirectamente, poner en duda las buenas intenciones de los uruguayos
tanto en éste como en otros temas de Estado. "Cuando estaba Tabaré
(Vázquez) le ofrecieron a Estados Unidos poner una base en Uruguay...
también lo hicieron porque son buenos y, total, ellos no se visten muy
bien", deslizó..
Del editor: qué significa.
La respuesta uruguaya ratifica el pésimo momento de la relación
bilateral. Ahora la Argentina deberá decidir si, a pesar de todo, avanza
en La Haya
Uruguay
acusó a la Argentina de manipular los datos de monitoreo ambiental a la
pastera situada en Fray Bentos, y en Buenos Aires cuestionaron al
gobierno de José Mujica por no informar sobre la contaminación real que
habría en el río Uruguay.
En medio de esta disputa, hay un largo
listado de irregularidades que del lado argentino desnudan una política
de oscurantismo que rodeó a la CARU.
Con la resolución 817/2006,
firmada por el entonces canciller Jorge Taiana, la Argentina comenzó a
transitar un camino sinuoso en el manejo de datos que se mantuvo hasta
ahora. En ese documento secreto, al que accedió LA NACION, el Gobierno
decidió mantener bajo carácter "reservado" todas las actas que la CARU
emitiera en relación con el conflicto por la ex Botnia. La medida se
hizo retroactiva a las actas de 2002 en adelante. Ésta fue una decisión
unilateral de la Argentina, y así se impidió conocer los informes de
impacto ambiental que los científicos de ambos países tenían entre manos
y que nunca se pusieron de acuerdo en divulgar.
El Gobierno
sustentó esta decisión en la necesidad de "evitar que la circulación de
las actas pueda poner en riesgo la posición de la Argentina" en el
diferendo que se llevó a la Corte Internacional de La Haya. Pero la
reserva de datos se mantuvo más allá del fallo que en 2010 emitió la
justicia internacional y, al parecer, le sirvió a la Argentina para
frenar informes de monitoreo ambiental.
"La reserva fue una
estrategia clara de la Argentina para evitar que se dieran a conocer
informes contrarios a la idea de contaminación que se quería mostrar a
los asambleístas de Gualeguaychú con fines electorales", expresó a LA
NACION un destacado diplomático uruguayo.
"El secreto es para la
sociedad civil y la opinión pública claramente en violación de lo que
establece la ley 25.831 sobre información pública ambiental y el
Reglamento General para la Publicidad de la Gestión de Intereses en el
ámbito del Poder Ejecutivo Nacional", dijo a LA NACION Raúl Estrada
Oyuela, ex representante argentino ante la CARU.
En medio de ello,
fuentes confiables de la Cancillería aseguran que el carácter reservado
que impuso unilateralmente la Argentina a las actas también le sirvió
al Gobierno para no exhibir las abultadas "dietas" en dólares que varios
funcionarios de la CARU recibían sin intervención de la Auditoría
General de la Nación, ya que los presupuestos de esa comisión y su
ejecución no se auditan.
El asambleísta de Gualeguaychú Jorge
Fritzler dijo a LA NACION que en más de una oportunidad los habitantes
de esa ciudad entrerriana le pidieron en vano a la CARU que entregara
los informes de impacto ambiental. "Nunca quisieron transparentar la
información, y tampoco el referente argentino en la CARU Hernán Orduna
nos quiso recibir", añadió Fritzler.
Ayer, Uruguay pidió a la
Argentina que los informes ambientales sobre la ex Botnia se hagan de
los dos lados del río. Al parecer, este reclamo apunta a profundizar el
digesto de la CARU que sostiene que la contaminación debe producir
"efectos deletéreos o daños a los recursos vivos, riesgo a la salud
humana, amenaza a las actividades acuáticas incluyendo la pesca, o
reducción de las actividades recreativas". Nada de esto se sabe porque
los informes de contaminación que dio a conocer Héctor Timerman fueron
rechazados por Mujica por entender que sus resultados se manipularon.
Por eso nadie sabe si el río está contaminado como consecuencia de la ex
Botnia o de agroquímicos o desechos que se arrojan en otros lugares
cercanos a la pastera.
Los ambientalistas de Greenpeace y de otras
ONG consultados coincidieron en que los datos que hasta ahora dio a
conocer la Argentina son "confusos". Los enredos jurídicos y
reglamentarios que impuso la Argentina no hicieron más que aumentar los
niveles de confusión.
Una resolución muy polémica
El documento que la Argentina emitió para no mostrar las actas
Carácter "reservado" Desde que el Gobierno emitió la resolución 817 2006,
todas las actas y documentos que salían de la Comisión Administradora
del Río Uruguay eran de carácter "reservado". Esa medida se hizo
retroactiva a 2002 y la firmó el ex canciller Jorge Taiana. Hasta ahora
la Argentina mantuvo el carácter reservado de todo lo actuado por la
CARU, incluidos los informes ambientales
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